Cuidado del cuchillo
Limpieza
Para evitar el óxido y la corrosión, lave siempre sus cuchillos a mano con un detergente suave.
Especialmente en el caso de los cuchillos de acero al carbono, es fundamental limpiarlos de inmediato, ya que la sal y los ácidos de los alimentos pueden causar óxido fácilmente.
Lave bien tanto la hoja como el mango con detergente neutro inmediatamente después de usarlos.
Enjuagar con agua tibia ayuda a que la hoja se seque más rápido y mejora la higiene.
Secado
Evita dejar humedad en tu cuchillo a toda costa.
Incluso los cuchillos de acero inoxidable, aunque son más resistentes al óxido, contienen hierro y aún pueden corroerse con el tiempo.
Después de lavarlo, seca inmediatamente la hoja con un paño limpio para eliminar toda la humedad.
Un secado adecuado previene el óxido y mantiene tu cuchillo en óptimas condiciones durante años.
Cuidado de la piedra de afilar
Aplanado
El mantenimiento más importante de una piedra de afilar es el aplanado.
Mantén siempre plana la superficie de la piedra acondicionándola regularmente.
Si la superficie se deforma o queda irregular, tus cuchillos no se afilarán de manera uniforme.
Mantener una superficie nivelada es esencial para lograr resultados de afilado consistentes.
Limpieza
Enjuaga la piedra con agua limpia después de cada uso.
Esto elimina las partículas metálicas y la pasta abrasiva que se acumulan durante el afilado y evita la contaminación entre diferentes granos.
Dejar residuos o fragmentos metálicos en la superficie puede afectar el siguiente afilado e incluso provocar oxidación interna en la piedra si se descuida.
Almacenamiento
Evita la luz solar directa y los ambientes húmedos.
Después de lavarla, deja que la piedra se seque al aire en una zona sombreada y bien ventilada.
Los cambios bruscos de temperatura o la luz solar intensa pueden provocar grietas o deterioro, así que sécala siempre de forma natural en interiores antes de guardarla.
Cuidado de la tabla de cortar
Limpieza
Los diferentes materiales requieren distintos métodos de cuidado: el plástico es sensible al calor, mientras que la madera reacciona a los detergentes fuertes.
Tablas de plástico: Se pueden limpiar con un detergente suave, lejía o spray de alcohol, pero evita el agua caliente o el lavavajillas, ya que el calor puede provocar deformaciones.
Tablas de madera: Evita los detergentes agresivos. En su lugar, frótalas con sal gruesa o mitades de limón para eliminar residuos y olores.
Para usar jabón, elige un limpiador alcalino suave con bajo contenido de tensioactivos y utiliza un cepillo de fregar en lugar de una esponja para limpiar las marcas profundas de cuchillo.
Desinfección
Use spray de alcohol, agua hirviendo o jugo de limón para una desinfección eficaz.
Las tablas de plástico pueden desinfectarse con lejía o spray de alcohol después del lavado.
Las tablas de madera contienen de forma natural propiedades antibacterianas, pero aun así se benefician del cuidado regular: verter agua hirviendo o frotar con jugo de limón ayuda a desinfectar eficazmente.
También puedes usar spray de alcohol después de lavar y secar, pero evita la lejía, ya que debilita la fuerza antibacteriana natural de la madera.
Secado
Seque la tabla en posición vertical para evitar que se deforme.
Nunca remoje las tablas de cortar ni las guarde en áreas húmedas.
Después de lavarla, séquela bien con un paño seco y déjela secar al aire en un espacio bien ventilado, en posición vertical y con un contacto mínimo con la superficie.
Utilice un soporte específico para tablas de cortar si es posible.
Evite apoyar la tabla contra paredes o superficies, ya que esto puede causar deformaciones.
En el caso de las tablas de madera, no las exponga a la luz solar directa ni al aire caliente: los cambios bruscos de temperatura pueden provocar grietas.